Puedes empezar un buen día desayunando en el comedor o en el jardín de nuestra casa.

Rodeado de árboles centenarios, viendo a las ardillas saltar de rama en rama o cómo en el estanque, las flores de los nenúfares despiertan con el sol cada mañana.

Un buen comienzo presagia un mejor día. Vamos a cuidarte para que empieces bien con un variado desayuno a base de zumos naturales, fruta fresca y bollería artesana acompañado de una buena taza de café o té. Todo lo que necesitas para poder disfrutar de las múltiples opciones que te ofrece un entorno natural incomparable en cualquiera de los valles del Ripollés.